Signos vitales y constantes vitales (Parte 1)
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Signos vitales y constantes vitales (Parte 1)
24 preguntas
Signos vitales y constantes vitales
Para conservar la vida, el organismo debe mantener estables los signos vitales y las constantes vitales. Estos se manifiestan externamente como señales o reacciones observables en la persona y permiten valorar, de forma rápida, el funcionamiento de órganos vitales como cerebro, pulmones y corazón.
Los signos vitales pueden percibirse con los sentidos del examinador o mediante instrumentos sencillos como tensiómetro, fonendoscopio, termómetro u oxímetro de pulso.
Definición de signos vitales
Los signos vitales son los llamados “signos de vida” porque dan evidencia de vida y de estabilidad fisiológica. Representan funciones esenciales del organismo y reflejan el estado funcional de los órganos vitales en un momento determinado.
Los principales signos vitales descritos son:
- Frecuencia cardiaca (pulso).
- Temperatura.
- Frecuencia respiratoria.
- Tensión arterial.
Frecuencia cardiaca (pulso)
La frecuencia cardiaca es el número de veces que se produce el ciclo cardíaco (sístole y diástole) en un minuto. Se evalúa palpando arterias periféricas o auscultando el corazón.
- Recién nacido: aproximadamente 130–140 pulsaciones por minuto.
- Adulto sano: entre 60–100 pulsaciones por minuto en reposo.
- Ancianos: alrededor de 60 pulsaciones por minuto o menos.
El texto incluye tablas de referencia para hombres y mujeres adultos, clasificando el pulso en inadecuado, normal, bueno y excelente, según el número de pulsaciones en reposo por minuto y el grupo etario.
Temperatura como signo vital (visión general)
La temperatura es la cantidad de calor que presenta el cuerpo humano, resultado del equilibrio entre el calor generado (termogénesis) y el calor perdido (termólisis). De manera general, la temperatura corporal normal oscila aproximadamente entre 36,5°C y 37,2°C.
La temperatura puede variar de forma fisiológica a lo largo del día, con una variación típica de unos 0,5°C entre la medición matutina (alrededor de las 06:00) y la vespertina (aproximadamente a las 16:00). En fases de recuperación de enfermedades febriles esta variación diaria puede llegar hasta 1,0°C.
Se describen rangos de referencia por grupo etario (recién nacido, lactante, preescolar, escolar, adolescente, adulto y vejez), lo que recuerda que los valores normales dependen de la edad.
Frecuencia respiratoria
La frecuencia respiratoria es el número de respiraciones por minuto. Cada respiración comprende una inspiración (entrada de aire rico en oxígeno) y una espiración (salida de aire cargado de dióxido de carbono).
- Niños: aproximadamente 20–25 respiraciones por minuto.
- Adultos: entre 12–20 respiraciones por minuto en reposo.
La observación de la frecuencia y el patrón respiratorio permite detectar alteraciones del intercambio gaseoso y del estado clínico general del paciente.
Tensión arterial
La tensión arterial es la presión que ejerce la sangre sobre la pared interna de las arterias. Depende de varios factores:
- Diámetro de las arterias.
- Volumen sanguíneo.
- Resistencia vascular periférica.
Se mide en milímetros de mercurio (mmHg). Como referencia, se considera normal una tensión arterial por debajo de 120 mmHg para la presión sistólica y por debajo de 80 mmHg para la presión diastólica.
Constantes vitales adicionales
En la actualidad, además de los cuatro signos vitales clásicos, se incluyen otras constantes vitales que aportan información útil en la valoración del paciente, en especial en emergencias:
Reflejo pupilar (reflejo fotomotor)
El reflejo pupilar es la respuesta de la pupila a la luz. Al aplicar un haz luminoso, la pupila se contrae (miosis); al retirar la luz, la pupila se dilata (midriasis). Su valoración orienta sobre el estado neurológico y la integridad de las vías reflejas.
Pulsioximetría
La pulsioximetría mide la saturación parcial de oxígeno en sangre capilar (Sat O2), mediante un oxímetro de pulso colocado habitualmente en un dedo. Los valores normales se sitúan entre 95% y 100%, aunque pueden variar según la altitud: a mayor altura, la saturación de oxígeno tiende a ser algo menor.
Glucemia
La glucemia es la cantidad de glucosa presente en la sangre. Se determina con un glucómetro mediante una gota de sangre capilar, y es una prueba rutinaria en pacientes en estado de inconsciencia. Se expresa en miligramos por decilitro (mg/dL) y sus valores normales en ayunas se sitúan aproximadamente entre 60 y 110 mg/dL.
Control de signos vitales
El control de signos vitales comprende los procedimientos utilizados para medir y valorar sus características. Permite evaluar el estado de las funciones vitales y la condición de salud de una persona en un momento concreto. Aunque los signos vitales pueden variar entre individuos y a lo largo del día, existen rangos de normalidad bien definidos.
Factores que modifican los signos vitales
Diversos factores pueden alterar de forma transitoria las cifras de los signos vitales, entre ellos:
- Actividad física: aumenta pulso, frecuencia respiratoria y presión arterial.
- Emociones intensas: ansiedad, cólera u otras situaciones de estrés elevan los signos.
- Ingesta reciente de alimentos: puede elevar de manera pasajera temperatura, pulso, presión arterial y frecuencia respiratoria.
Requisitos para un control fiable
Para que los valores obtenidos en el control de signos vitales sean fidedignos se deben cumplir algunas condiciones básicas:
- El paciente debe estar en reposo, emocionalmente tranquilo y relajado.
- No debe haber ingerido alimentos en los 15 minutos previos al control.
Conclusión
La correcta comprensión de los signos vitales y las constantes vitales, junto con una técnica adecuada de medición, permite al personal de salud detectar precozmente alteraciones del estado general, priorizar la atención en emergencias y evaluar la respuesta a las intervenciones terapéuticas.
Recursos
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Signos vitales y constantes vitales
Para conservar la vida, el organismo debe mantener estables los signos vitales y las constantes vitales. Estos se manifiestan externamente como señales o reacciones observables en la persona y permiten valorar, de forma rápida, el funcionamiento de órganos vitales como cerebro, pulmones y corazón.
Los signos vitales pueden percibirse con los sentidos del examinador o mediante instrumentos sencillos como tensiómetro, fonendoscopio, termómetro u oxímetro de pulso.
Definición de signos vitales
Los signos vitales son los llamados “signos de vida” porque dan evidencia de vida y de estabilidad fisiológica. Representan funciones esenciales del organismo y reflejan el estado funcional de los órganos vitales en un momento determinado.
Los principales signos vitales descritos son:
- Frecuencia cardiaca (pulso).
- Temperatura.
- Frecuencia respiratoria.
- Tensión arterial.
Frecuencia cardiaca (pulso)
La frecuencia cardiaca es el número de veces que se produce el ciclo cardíaco (sístole y diástole) en un minuto. Se evalúa palpando arterias periféricas o auscultando el corazón.
- Recién nacido: aproximadamente 130–140 pulsaciones por minuto.
- Adulto sano: entre 60–100 pulsaciones por minuto en reposo.
- Ancianos: alrededor de 60 pulsaciones por minuto o menos.
El texto incluye tablas de referencia para hombres y mujeres adultos, clasificando el pulso en inadecuado, normal, bueno y excelente, según el número de pulsaciones en reposo por minuto y el grupo etario.
Temperatura como signo vital (visión general)
La temperatura es la cantidad de calor que presenta el cuerpo humano, resultado del equilibrio entre el calor generado (termogénesis) y el calor perdido (termólisis). De manera general, la temperatura corporal normal oscila aproximadamente entre 36,5°C y 37,2°C.
La temperatura puede variar de forma fisiológica a lo largo del día, con una variación típica de unos 0,5°C entre la medición matutina (alrededor de las 06:00) y la vespertina (aproximadamente a las 16:00). En fases de recuperación de enfermedades febriles esta variación diaria puede llegar hasta 1,0°C.
Se describen rangos de referencia por grupo etario (recién nacido, lactante, preescolar, escolar, adolescente, adulto y vejez), lo que recuerda que los valores normales dependen de la edad.
Frecuencia respiratoria
La frecuencia respiratoria es el número de respiraciones por minuto. Cada respiración comprende una inspiración (entrada de aire rico en oxígeno) y una espiración (salida de aire cargado de dióxido de carbono).
- Niños: aproximadamente 20–25 respiraciones por minuto.
- Adultos: entre 12–20 respiraciones por minuto en reposo.
La observación de la frecuencia y el patrón respiratorio permite detectar alteraciones del intercambio gaseoso y del estado clínico general del paciente.
Tensión arterial
La tensión arterial es la presión que ejerce la sangre sobre la pared interna de las arterias. Depende de varios factores:
- Diámetro de las arterias.
- Volumen sanguíneo.
- Resistencia vascular periférica.
Se mide en milímetros de mercurio (mmHg). Como referencia, se considera normal una tensión arterial por debajo de 120 mmHg para la presión sistólica y por debajo de 80 mmHg para la presión diastólica.
Constantes vitales adicionales
En la actualidad, además de los cuatro signos vitales clásicos, se incluyen otras constantes vitales que aportan información útil en la valoración del paciente, en especial en emergencias:
Reflejo pupilar (reflejo fotomotor)
El reflejo pupilar es la respuesta de la pupila a la luz. Al aplicar un haz luminoso, la pupila se contrae (miosis); al retirar la luz, la pupila se dilata (midriasis). Su valoración orienta sobre el estado neurológico y la integridad de las vías reflejas.
Pulsioximetría
La pulsioximetría mide la saturación parcial de oxígeno en sangre capilar (Sat O2), mediante un oxímetro de pulso colocado habitualmente en un dedo. Los valores normales se sitúan entre 95% y 100%, aunque pueden variar según la altitud: a mayor altura, la saturación de oxígeno tiende a ser algo menor.
Glucemia
La glucemia es la cantidad de glucosa presente en la sangre. Se determina con un glucómetro mediante una gota de sangre capilar, y es una prueba rutinaria en pacientes en estado de inconsciencia. Se expresa en miligramos por decilitro (mg/dL) y sus valores normales en ayunas se sitúan aproximadamente entre 60 y 110 mg/dL.
Control de signos vitales
El control de signos vitales comprende los procedimientos utilizados para medir y valorar sus características. Permite evaluar el estado de las funciones vitales y la condición de salud de una persona en un momento concreto. Aunque los signos vitales pueden variar entre individuos y a lo largo del día, existen rangos de normalidad bien definidos.
Factores que modifican los signos vitales
Diversos factores pueden alterar de forma transitoria las cifras de los signos vitales, entre ellos:
- Actividad física: aumenta pulso, frecuencia respiratoria y presión arterial.
- Emociones intensas: ansiedad, cólera u otras situaciones de estrés elevan los signos.
- Ingesta reciente de alimentos: puede elevar de manera pasajera temperatura, pulso, presión arterial y frecuencia respiratoria.
Requisitos para un control fiable
Para que los valores obtenidos en el control de signos vitales sean fidedignos se deben cumplir algunas condiciones básicas:
- El paciente debe estar en reposo, emocionalmente tranquilo y relajado.
- No debe haber ingerido alimentos en los 15 minutos previos al control.
Conclusión
La correcta comprensión de los signos vitales y las constantes vitales, junto con una técnica adecuada de medición, permite al personal de salud detectar precozmente alteraciones del estado general, priorizar la atención en emergencias y evaluar la respuesta a las intervenciones terapéuticas.
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