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37 preguntas

Resumen

Fracturas: definición, signos y manejo inicial

Se denomina fractura a la rotura de un hueso. Puede ir desde una simple rajadura o fisura hasta la fragmentación del hueso en varios pedazos. En soporte básico es fundamental reconocer sus signos y realizar un manejo inicial adecuado para evitar complicaciones como shock, infección y daño adicional.

Definición y tipos de fractura

Las fracturas pueden presentarse de múltiples formas, pero una clasificación clave en urgencias es según la existencia o no de comunicación con el exterior:

  • Fractura cerrada: el hueso está roto, pero la piel permanece íntegra y no hay herida que comunique con el exterior.
  • Fractura abierta: los extremos del hueso roto quedan expuestos al exterior a través de una herida en la piel. Tienen alto riesgo de infección, hemorragia y shock.

Además, las fracturas pueden ser simples (una sola línea de rotura), en fisura (rajadura incompleta), conminutas (varios fragmentos) o con distintos grados de desplazamiento de los fragmentos óseos.

Cómo reconocer una fractura

En un paciente traumatizado se debe sospechar fractura cuando aparecen uno o varios de los siguientes signos y síntomas:

  • Dolor intenso localizado: se siente en el sitio de la fractura y aumenta al movilizar la zona lesionada o al presionar sobre ella.
  • Impotencia funcional: el paciente es incapaz de mover la parte afectada o lo hace con gran dificultad por dolor. En algunos casos leves (fisuras) puede no ser tan evidente.
  • Deformidad: la parte lesionada pierde su forma normal. Puede observarse acortamiento, angulación o desviación del miembro. Se comprueba comparando con el lado sano.
  • Crepitación: ruido o sensación de “crujido” que aparece al mover la parte fracturada, debido al roce de los extremos óseos. No debe provocarse intencionalmente en la valoración.
  • Movilidad anormal: el miembro puede moverse en un lugar donde no existe articulación (movimiento “nuevo”), indicio claro de rotura ósea.

Fractura abierta y sus riesgos

La fractura abierta es especialmente grave porque:

  • Existe comunicación entre el foco de fractura y el exterior a través de una herida.
  • Se asocia a hemorragia importante (externa y a veces interna).
  • Tiene mayor riesgo de infección (osteomielitis, celulitis).
  • Puede desencadenar shock por pérdida de sangre y dolor intenso.

Es fundamental reconocerlas a tiempo y no manipular el hueso expuesto.

Qué hacer en caso de fractura abierta (manejo básico)

  • Acuestar al herido: coloca al paciente en posición cómoda y segura, evitando movimientos bruscos.
  • Controlar el sangrado: aplicar compresión directa sobre la zona sangrante con gasas o tela limpia, sin presionar directamente sobre el hueso expuesto.
  • Prevenir el shock: vigilar signos vitales, mantener al paciente abrigado, evitar pérdidas adicionales de sangre y no permitir que camine.
  • Nunca intentar reintroducir el hueso: si el hueso asoma a través de la herida, no tratar de “meterlo” de nuevo. Solo cubrir suavemente.
  • Proteger la herida: cubrir con gasa o tela limpia para disminuir la contaminación hasta la llegada de atención médica.
  • Inmovilizar el segmento: si se debe trasladar, inmovilizar la extremidad afectada incluyendo la articulación por encima y por debajo, evitando agravar la lesión.

Manejo general de una fractura en soporte básico

  • Suponer fractura ante dolor intenso, deformidad, impotencia funcional tras un golpe.
  • No intentar reducir (acomodar) la fractura en el lugar: eso es acto médico especializado.
  • Evitar movimientos innecesarios del segmento lesionado.
  • Inmovilizar con tablas, férulas, cartón rígido, revistas enrolladas u otros elementos improvisados bien acolchados.
  • Comprobar antes y después de inmovilizar: color de la piel, temperatura, pulso distal, sensibilidad y movilidad de dedos.
  • Tras la inmovilización, vigilar que no aparezcan signos de compromiso vascular (piel pálida o azulada, fría, sin pulso distal).
  • Gestionar traslado urgente a un centro de salud, sobre todo en fracturas abiertas, deformidades importantes, dolor intenso o compromiso neurovascular.

Conclusión

Las fracturas son lesiones frecuentes en traumatismos y requieren una identificación rápida mediante signos como dolor, impotencia funcional, deformidad, crepitación y movilidad anormal. En el soporte básico, el énfasis está en proteger al paciente: controlar hemorragias, prevenir el shock, no manipular el foco de fractura, inmovilizar correctamente y asegurar un traslado oportuno para tratamiento definitivo.

Glosario
Fractura: Rotura de un hueso que puede ir de fisura simple a fragmentación
Fisura: Rajadura o rotura incompleta del hueso sin desplazamiento importante
Impotencia funcional: Incapacidad o gran dificultad para mover la parte lesionada
Deformidad ósea: Pérdida de la forma normal del miembro afectado al compararlo con el sano
Crepitación: Ruido o sensación de crujido al mover un hueso roto por roce de fragmentos
Movilidad anormal: Movimiento del miembro en un punto donde no existe articulación normal
Fractura abierta: Rotura ósea con comunicación al exterior a través de una herida en la piel
Fractura cerrada: Rotura ósea en la que la piel permanece íntegra sin comunicación al exterior
Hueso expuesto: Situación en la que un fragmento de hueso se observa fuera a través de la herida
Shock: Estado de mala perfusión tisular por falla circulatoria, frecuente en traumatismos graves
Hemorragia: Pérdida de sangre al exterior o hacia cavidades internas tras una lesión
Inmovilización: Fijación de un segmento corporal para evitar movimientos y nuevo daño
Férula: Dispositivo rígido o semirrígido usado para inmovilizar una extremidad
Perfusión distal: Aporte de sangre a la parte más alejada de una extremidad, valorada por pulso y color
Compromiso vascular: Disminución o ausencia de flujo sanguíneo hacia la zona distal a la lesión
Evaluación neurovascular: Valoración conjunta de pulso, color, temperatura, sensibilidad y movilidad distal
Fractura conminuta: Fractura en la que el hueso se rompe en múltiples fragmentos
Fractura de Colles: Fractura característica de muñeca tras caída sobre mano extendida
Reducción de fractura: Maniobra médica para realinear los fragmentos óseos desplazados
Traumatismo de alta energía: Lesión producida por fuerzas intensas como accidentes de tránsito o caídas de altura

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Fracturas: definición, signos y manejo inicial

Se denomina fractura a la rotura de un hueso. Puede ir desde una simple rajadura o fisura hasta la fragmentación del hueso en varios pedazos. En soporte básico es fundamental reconocer sus signos y realizar un manejo inicial adecuado para evitar complicaciones como shock, infección y daño adicional.

Definición y tipos de fractura

Las fracturas pueden presentarse de múltiples formas, pero una clasificación clave en urgencias es según la existencia o no de comunicación con el exterior:

  • Fractura cerrada: el hueso está roto, pero la piel permanece íntegra y no hay herida que comunique con el exterior.
  • Fractura abierta: los extremos del hueso roto quedan expuestos al exterior a través de una herida en la piel. Tienen alto riesgo de infección, hemorragia y shock.

Además, las fracturas pueden ser simples (una sola línea de rotura), en fisura (rajadura incompleta), conminutas (varios fragmentos) o con distintos grados de desplazamiento de los fragmentos óseos.

Cómo reconocer una fractura

En un paciente traumatizado se debe sospechar fractura cuando aparecen uno o varios de los siguientes signos y síntomas:

  • Dolor intenso localizado: se siente en el sitio de la fractura y aumenta al movilizar la zona lesionada o al presionar sobre ella.
  • Impotencia funcional: el paciente es incapaz de mover la parte afectada o lo hace con gran dificultad por dolor. En algunos casos leves (fisuras) puede no ser tan evidente.
  • Deformidad: la parte lesionada pierde su forma normal. Puede observarse acortamiento, angulación o desviación del miembro. Se comprueba comparando con el lado sano.
  • Crepitación: ruido o sensación de “crujido” que aparece al mover la parte fracturada, debido al roce de los extremos óseos. No debe provocarse intencionalmente en la valoración.
  • Movilidad anormal: el miembro puede moverse en un lugar donde no existe articulación (movimiento “nuevo”), indicio claro de rotura ósea.

Fractura abierta y sus riesgos

La fractura abierta es especialmente grave porque:

  • Existe comunicación entre el foco de fractura y el exterior a través de una herida.
  • Se asocia a hemorragia importante (externa y a veces interna).
  • Tiene mayor riesgo de infección (osteomielitis, celulitis).
  • Puede desencadenar shock por pérdida de sangre y dolor intenso.

Es fundamental reconocerlas a tiempo y no manipular el hueso expuesto.

Qué hacer en caso de fractura abierta (manejo básico)

  • Acuestar al herido: coloca al paciente en posición cómoda y segura, evitando movimientos bruscos.
  • Controlar el sangrado: aplicar compresión directa sobre la zona sangrante con gasas o tela limpia, sin presionar directamente sobre el hueso expuesto.
  • Prevenir el shock: vigilar signos vitales, mantener al paciente abrigado, evitar pérdidas adicionales de sangre y no permitir que camine.
  • Nunca intentar reintroducir el hueso: si el hueso asoma a través de la herida, no tratar de “meterlo” de nuevo. Solo cubrir suavemente.
  • Proteger la herida: cubrir con gasa o tela limpia para disminuir la contaminación hasta la llegada de atención médica.
  • Inmovilizar el segmento: si se debe trasladar, inmovilizar la extremidad afectada incluyendo la articulación por encima y por debajo, evitando agravar la lesión.

Manejo general de una fractura en soporte básico

  • Suponer fractura ante dolor intenso, deformidad, impotencia funcional tras un golpe.
  • No intentar reducir (acomodar) la fractura en el lugar: eso es acto médico especializado.
  • Evitar movimientos innecesarios del segmento lesionado.
  • Inmovilizar con tablas, férulas, cartón rígido, revistas enrolladas u otros elementos improvisados bien acolchados.
  • Comprobar antes y después de inmovilizar: color de la piel, temperatura, pulso distal, sensibilidad y movilidad de dedos.
  • Tras la inmovilización, vigilar que no aparezcan signos de compromiso vascular (piel pálida o azulada, fría, sin pulso distal).
  • Gestionar traslado urgente a un centro de salud, sobre todo en fracturas abiertas, deformidades importantes, dolor intenso o compromiso neurovascular.

Conclusión

Las fracturas son lesiones frecuentes en traumatismos y requieren una identificación rápida mediante signos como dolor, impotencia funcional, deformidad, crepitación y movilidad anormal. En el soporte básico, el énfasis está en proteger al paciente: controlar hemorragias, prevenir el shock, no manipular el foco de fractura, inmovilizar correctamente y asegurar un traslado oportuno para tratamiento definitivo.

Glosario
Fractura: Rotura de un hueso que puede ir de fisura simple a fragmentación
Fisura: Rajadura o rotura incompleta del hueso sin desplazamiento importante
Impotencia funcional: Incapacidad o gran dificultad para mover la parte lesionada
Deformidad ósea: Pérdida de la forma normal del miembro afectado al compararlo con el sano
Crepitación: Ruido o sensación de crujido al mover un hueso roto por roce de fragmentos
Movilidad anormal: Movimiento del miembro en un punto donde no existe articulación normal
Fractura abierta: Rotura ósea con comunicación al exterior a través de una herida en la piel
Fractura cerrada: Rotura ósea en la que la piel permanece íntegra sin comunicación al exterior
Hueso expuesto: Situación en la que un fragmento de hueso se observa fuera a través de la herida
Shock: Estado de mala perfusión tisular por falla circulatoria, frecuente en traumatismos graves
Hemorragia: Pérdida de sangre al exterior o hacia cavidades internas tras una lesión
Inmovilización: Fijación de un segmento corporal para evitar movimientos y nuevo daño
Férula: Dispositivo rígido o semirrígido usado para inmovilizar una extremidad
Perfusión distal: Aporte de sangre a la parte más alejada de una extremidad, valorada por pulso y color
Compromiso vascular: Disminución o ausencia de flujo sanguíneo hacia la zona distal a la lesión
Evaluación neurovascular: Valoración conjunta de pulso, color, temperatura, sensibilidad y movilidad distal
Fractura conminuta: Fractura en la que el hueso se rompe en múltiples fragmentos
Fractura de Colles: Fractura característica de muñeca tras caída sobre mano extendida
Reducción de fractura: Maniobra médica para realinear los fragmentos óseos desplazados
Traumatismo de alta energía: Lesión producida por fuerzas intensas como accidentes de tránsito o caídas de altura