Mordedura de perro
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Mordedura de perro
45 preguntas
Mordedura de perro: conceptos generales
La mordedura de perro es un tipo de herida producida por los dientes de un can, que puede ser desde superficial hasta muy profunda, con alto riesgo de infección bacteriana, tétanos y, en determinados contextos, rabia. Es una emergencia frecuente en la atención de soporte básico, especialmente en niños.
Características de la mordedura de perro
- Combina mecanismo punzante, cortante y contuso (perforación, desgarro y aplastamiento de tejidos).
- Puede producir laceraciones, avulsiones (arrancamiento de tejido) y heridas penetrantes.
- Con frecuencia es contaminada desde el inicio por la flora bacteriana de la boca del perro y la suciedad ambiental.
- En cara y manos el daño funcional y estético puede ser importante.
Riesgos principales de la mordedura de perro
- Infección local: celulitis, abscesos, linfangitis.
- Infección sistémica: sepsis en casos graves o en inmunodeprimidos.
- Tétanos: si el paciente no está correctamente vacunado.
- Rabia: riesgo vital si el perro es sospechoso o no vacunado y la enfermedad está presente en la zona.
- Lesión de estructuras profundas: tendones, nervios, vasos, articulaciones, especialmente en manos y cara.
Evaluación inicial de la mordedura
- Valorar estado general del paciente: signos vitales, presencia de otras lesiones, sangrado importante.
- Explorar la herida: localización, tamaño, profundidad, tipo de lesión (laceración, avulsión, punción), número de heridas.
- Buscar cuerpos extraños (dientes fracturados, suciedad, restos de ropa).
- Valorar función motora y sensitiva distal: movilidad de dedos, sensibilidad, llenado capilar.
- Preguntar por:
- Estado de vacunación del paciente (tétanos).
- Datos del perro: conocido o callejero, vacunación antirrábica, comportamiento extraño.
- Tiempo transcurrido desde la mordedura.
Manejo inicial de la mordedura de perro (soporte básico)
- Garantizar seguridad de la escena (alejar al perro o asegurarlo).
- Controlar la hemorragia con compresión directa si es necesario.
- Realizar lavado abundante de la herida:
- Con agua corriente y jabón por varios minutos, si es posible.
- Irrigar con suero fisiológico para arrastrar saliva y suciedad.
- No aplicar sustancias irritantes (alcohol, yodo concentrado, limón, etc.) en profundidad.
- No cerrar la herida de forma casera: no suturar ni pegar por cuenta propia.
- Cubrir con apósito limpio o gasa estéril.
- Inmovilizar la zona si está muy dolorosa o se sospecha lesión profunda.
- Derivar a atención médica para:
- Evaluación de antibióticos profilácticos.
- Actualización de vacuna antitetánica.
- Evaluación de profilaxis antirrábica (vacuna, inmunoglobulina) según normas locales.
- Valoración de cierre de la herida (inmediato, diferido o por segunda intención).
Mordedura de perro y rabia
La rabia es una enfermedad viral mortal que se transmite por la saliva de animales infectados. Frente a una mordedura de perro:
- Se debe identificar si el perro es conocido, tiene vacunas al día y puede ser observado durante 10 días.
- Si el perro es callejero, desaparece o muestra signos neurológicos, se considera de alto riesgo y el paciente suele requerir profilaxis antirrábica.
- El personal de soporte básico debe orientar al paciente a acudir al centro de salud para seguir el protocolo local de rabia.
Indicaciones de derivación urgente
- Mordeduras en cara, manos, pies, genitales o articulaciones.
- Heridas profundas, extensas, con avulsión de tejido o sangrado intenso.
- Signos de infección (enrojecimiento progresivo, calor, dolor intenso, pus, fiebre).
- Pacientes con diabetes, inmunosupresión o enfermedades graves de base.
- Todo paciente sin vacunación antitetánica completa o con esquema desconocido.
- Cualquier mordedura de perro en zona donde exista riesgo de rabia.
Conclusión
La mordedura de perro es una herida de alto riesgo infeccioso que requiere limpieza abundante, protección adecuada y evaluación médica obligatoria. El personal de soporte básico debe saber realizar el manejo inicial correcto, reconocer factores de riesgo y garantizar el traslado oportuno para profilaxis antitetánica y antirrábica, así como para el tratamiento definitivo de la herida.
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Mordedura de perro: conceptos generales
La mordedura de perro es un tipo de herida producida por los dientes de un can, que puede ser desde superficial hasta muy profunda, con alto riesgo de infección bacteriana, tétanos y, en determinados contextos, rabia. Es una emergencia frecuente en la atención de soporte básico, especialmente en niños.
Características de la mordedura de perro
- Combina mecanismo punzante, cortante y contuso (perforación, desgarro y aplastamiento de tejidos).
- Puede producir laceraciones, avulsiones (arrancamiento de tejido) y heridas penetrantes.
- Con frecuencia es contaminada desde el inicio por la flora bacteriana de la boca del perro y la suciedad ambiental.
- En cara y manos el daño funcional y estético puede ser importante.
Riesgos principales de la mordedura de perro
- Infección local: celulitis, abscesos, linfangitis.
- Infección sistémica: sepsis en casos graves o en inmunodeprimidos.
- Tétanos: si el paciente no está correctamente vacunado.
- Rabia: riesgo vital si el perro es sospechoso o no vacunado y la enfermedad está presente en la zona.
- Lesión de estructuras profundas: tendones, nervios, vasos, articulaciones, especialmente en manos y cara.
Evaluación inicial de la mordedura
- Valorar estado general del paciente: signos vitales, presencia de otras lesiones, sangrado importante.
- Explorar la herida: localización, tamaño, profundidad, tipo de lesión (laceración, avulsión, punción), número de heridas.
- Buscar cuerpos extraños (dientes fracturados, suciedad, restos de ropa).
- Valorar función motora y sensitiva distal: movilidad de dedos, sensibilidad, llenado capilar.
- Preguntar por:
- Estado de vacunación del paciente (tétanos).
- Datos del perro: conocido o callejero, vacunación antirrábica, comportamiento extraño.
- Tiempo transcurrido desde la mordedura.
Manejo inicial de la mordedura de perro (soporte básico)
- Garantizar seguridad de la escena (alejar al perro o asegurarlo).
- Controlar la hemorragia con compresión directa si es necesario.
- Realizar lavado abundante de la herida:
- Con agua corriente y jabón por varios minutos, si es posible.
- Irrigar con suero fisiológico para arrastrar saliva y suciedad.
- No aplicar sustancias irritantes (alcohol, yodo concentrado, limón, etc.) en profundidad.
- No cerrar la herida de forma casera: no suturar ni pegar por cuenta propia.
- Cubrir con apósito limpio o gasa estéril.
- Inmovilizar la zona si está muy dolorosa o se sospecha lesión profunda.
- Derivar a atención médica para:
- Evaluación de antibióticos profilácticos.
- Actualización de vacuna antitetánica.
- Evaluación de profilaxis antirrábica (vacuna, inmunoglobulina) según normas locales.
- Valoración de cierre de la herida (inmediato, diferido o por segunda intención).
Mordedura de perro y rabia
La rabia es una enfermedad viral mortal que se transmite por la saliva de animales infectados. Frente a una mordedura de perro:
- Se debe identificar si el perro es conocido, tiene vacunas al día y puede ser observado durante 10 días.
- Si el perro es callejero, desaparece o muestra signos neurológicos, se considera de alto riesgo y el paciente suele requerir profilaxis antirrábica.
- El personal de soporte básico debe orientar al paciente a acudir al centro de salud para seguir el protocolo local de rabia.
Indicaciones de derivación urgente
- Mordeduras en cara, manos, pies, genitales o articulaciones.
- Heridas profundas, extensas, con avulsión de tejido o sangrado intenso.
- Signos de infección (enrojecimiento progresivo, calor, dolor intenso, pus, fiebre).
- Pacientes con diabetes, inmunosupresión o enfermedades graves de base.
- Todo paciente sin vacunación antitetánica completa o con esquema desconocido.
- Cualquier mordedura de perro en zona donde exista riesgo de rabia.
Conclusión
La mordedura de perro es una herida de alto riesgo infeccioso que requiere limpieza abundante, protección adecuada y evaluación médica obligatoria. El personal de soporte básico debe saber realizar el manejo inicial correcto, reconocer factores de riesgo y garantizar el traslado oportuno para profilaxis antitetánica y antirrábica, así como para el tratamiento definitivo de la herida.
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