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Clase 7 de 21 - Soporte Básico de Vida - Medicina

Evaluación del compromiso circulatorio: masaje cardiaco

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46 preguntas

Resumen

Evaluación del compromiso circulatorio y masaje cardíaco

El compromiso circulatorio se refiere a la situación en la que el corazón y los vasos sanguíneos no son capaces de mantener un flujo sanguíneo adecuado hacia órganos vitales como el cerebro, el corazón y los riñones. En el contexto de la atención de emergencias, la valoración rápida de la circulación es esencial para identificar shock, hemorragias graves y, en el extremo, el paro cardiorrespiratorio.

Evaluación del compromiso circulatorio

La valoración circulatoria forma parte del componente C (Circulation) del ABCDE y se basa en la observación de signos clínicos:

  • Pulso: presencia o ausencia, frecuencia, ritmo y fuerza del pulso periférico y central (carotídeo o femoral).
  • Color y temperatura de la piel: piel fría, pálida, húmeda o cianótica orienta a perfusión deficiente.
  • Relleno capilar: tiempo que tarda en volver el color rosado a la uña tras presionarla; si es prolongado, sugiere mala perfusión.
  • Presión arterial: cifras bajas pueden indicar shock; cambios bruscos requieren atención inmediata.
  • Estado mental: agitación, confusión, somnolencia o pérdida de conciencia pueden ser manifestaciones de hipoperfusión cerebral.
  • Signos de hemorragia: sangrado externo visible o sospecha de hemorragia interna (abdomen distendido, hematomas extensos, taquicardia, hipotensión).

Signos de shock y paro cardiorrespiratorio

El shock es un estado de circulación inadecuada que, si no se corrige, conduce a fallo multiorgánico y muerte. Se caracteriza por:

  • Taquicardia (pulso rápido y débil).
  • Piel fría, pálida, húmeda (diaforética).
  • Hipotensión arterial.
  • Relleno capilar lento.
  • Alteraciones del estado de conciencia.

El paro cardiorrespiratorio es la interrupción súbita y simultánea de la respiración y la circulación espontáneas. Se sospecha cuando el paciente:

  • No responde a estímulos (no hay respuesta verbal ni motora).
  • No respira o presenta respiración agónica.
  • No tiene pulso central palpable.

Ante esta situación, se requiere iniciar de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar básica, siendo el masaje cardíaco externo su componente central.

Masaje cardíaco externo: concepto y objetivos

El masaje cardíaco externo consiste en la aplicación rítmica de compresiones sobre el tórax del paciente para generar un flujo sanguíneo artificial hacia el cerebro y el corazón en ausencia de latido eficaz. Es una maniobra de soporte vital que busca:

  • Mantener la perfusión mínima a órganos vitales hasta que se recupere la circulación espontánea o se instauren medidas avanzadas.
  • Reducir el tiempo de isquemia cerebral y miocárdica.
  • Incrementar la probabilidad de éxito de la reanimación avanzada.

La calidad del masaje se relaciona con la profundidad, la frecuencia, la alineación del tórax y la mínima interrupción de las compresiones; sin embargo, en la atención básica el énfasis está en reconocer a tiempo el paro y activar el sistema de emergencias.

Cadena de acciones ante compromiso circulatorio grave

En la práctica prehospitalaria, la evaluación y respuesta ante compromiso circulatorio sigue una secuencia ordenada:

  • Valorar rápidamente el estado de conciencia, la respiración y el pulso central.
  • Identificar hemorragias externas y controlarlas de forma prioritaria.
  • Reconocer los signos de shock y colocar al paciente en posición adecuada según el mecanismo de lesión.
  • Si no hay pulso ni respiración eficaz, iniciar reanimación básica y solicitar ayuda.
  • Mantener la reanimación básica hasta la llegada de personal entrenado o hasta que existan criterios claros para suspenderla, según normativas locales.

Importancia del reconocimiento precoz

El tiempo es un factor crítico: cada minuto de retraso en el inicio de maniobras de soporte vital en el paro cardiorrespiratorio disminuye notablemente la probabilidad de supervivencia. Por ello, es fundamental que el personal de salud y los primeros respondientes:

  • Dominen la evaluación del compromiso circulatorio.
  • Reconozcan rápidamente signos de shock y de paro cardiorrespiratorio.
  • Conozcan los principios generales del masaje cardíaco externo y su papel dentro de la reanimación.
  • Trabajen en equipo, con buena comunicación y roles definidos.

Conclusión

La evaluación del compromiso circulatorio y el uso oportuno del masaje cardíaco externo forman parte esencial del manejo del paciente crítico. Reconocer a tiempo el paro cardiorrespiratorio, iniciar las maniobras básicas de reanimación y coordinar la asistencia avanzada son pilares para disminuir la mortalidad y las secuelas neurológicas en las emergencias médicas.

Glosario
Compromiso circulatorio: Situación en la que la circulación no asegura perfusión adecuada a órganos vitales
Perfusión tisular: Aporte de sangre y oxígeno suficientes a los tejidos
Shock: Estado de hipoperfusión generalizada que amenaza la vida
Paro cardiorrespiratorio: Cese súbito de la respiración y la circulación espontáneas
Pulso central: Latido palpable en grandes arterias cercanas al corazón, como la carótida
Pulso periférico: Latido palpable en arterias alejadas del corazón, como la radial
Pulso filiforme: Pulso débil, rápido y difícil de palpar, típico de shock
Relleno capilar: Tiempo que tarda en volver el color a la uña tras presionarla
Hipotensión: Descenso de la presión arterial por debajo de valores normales
Diaforesis: Sudoración fría y pegajosa asociada a compromiso hemodinámico
Cianosis: Coloración azulada de piel y mucosas por baja oxigenación
Masaje cardíaco externo: Compresiones rítmicas sobre el tórax para generar flujo sanguíneo artificial
Reanimación cardiopulmonar: Conjunto de maniobras destinadas a sustituir temporalmente la respiración y la circulación
Cadena de supervivencia: Secuencia de acciones coordinadas que mejoran la probabilidad de supervivencia
Hemorragia grave: Pérdida importante de sangre que compromete la estabilidad circulatoria
Hipoperfusión cerebral: Aporte insuficiente de sangre al cerebro
Hipoperfusión miocárdica: Aporte insuficiente de sangre al músculo cardíaco
Signos de mala perfusión: Piel fría, pálida, relleno capilar lento y alteración del sensorio
Evaluación del pulso: Palpación sistemática de frecuencia, ritmo y fuerza del latido arterial
Primera respuesta: Actuación inicial inmediata ante un paciente colapsado

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Evaluación del compromiso circulatorio y masaje cardíaco

El compromiso circulatorio se refiere a la situación en la que el corazón y los vasos sanguíneos no son capaces de mantener un flujo sanguíneo adecuado hacia órganos vitales como el cerebro, el corazón y los riñones. En el contexto de la atención de emergencias, la valoración rápida de la circulación es esencial para identificar shock, hemorragias graves y, en el extremo, el paro cardiorrespiratorio.

Evaluación del compromiso circulatorio

La valoración circulatoria forma parte del componente C (Circulation) del ABCDE y se basa en la observación de signos clínicos:

  • Pulso: presencia o ausencia, frecuencia, ritmo y fuerza del pulso periférico y central (carotídeo o femoral).
  • Color y temperatura de la piel: piel fría, pálida, húmeda o cianótica orienta a perfusión deficiente.
  • Relleno capilar: tiempo que tarda en volver el color rosado a la uña tras presionarla; si es prolongado, sugiere mala perfusión.
  • Presión arterial: cifras bajas pueden indicar shock; cambios bruscos requieren atención inmediata.
  • Estado mental: agitación, confusión, somnolencia o pérdida de conciencia pueden ser manifestaciones de hipoperfusión cerebral.
  • Signos de hemorragia: sangrado externo visible o sospecha de hemorragia interna (abdomen distendido, hematomas extensos, taquicardia, hipotensión).

Signos de shock y paro cardiorrespiratorio

El shock es un estado de circulación inadecuada que, si no se corrige, conduce a fallo multiorgánico y muerte. Se caracteriza por:

  • Taquicardia (pulso rápido y débil).
  • Piel fría, pálida, húmeda (diaforética).
  • Hipotensión arterial.
  • Relleno capilar lento.
  • Alteraciones del estado de conciencia.

El paro cardiorrespiratorio es la interrupción súbita y simultánea de la respiración y la circulación espontáneas. Se sospecha cuando el paciente:

  • No responde a estímulos (no hay respuesta verbal ni motora).
  • No respira o presenta respiración agónica.
  • No tiene pulso central palpable.

Ante esta situación, se requiere iniciar de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar básica, siendo el masaje cardíaco externo su componente central.

Masaje cardíaco externo: concepto y objetivos

El masaje cardíaco externo consiste en la aplicación rítmica de compresiones sobre el tórax del paciente para generar un flujo sanguíneo artificial hacia el cerebro y el corazón en ausencia de latido eficaz. Es una maniobra de soporte vital que busca:

  • Mantener la perfusión mínima a órganos vitales hasta que se recupere la circulación espontánea o se instauren medidas avanzadas.
  • Reducir el tiempo de isquemia cerebral y miocárdica.
  • Incrementar la probabilidad de éxito de la reanimación avanzada.

La calidad del masaje se relaciona con la profundidad, la frecuencia, la alineación del tórax y la mínima interrupción de las compresiones; sin embargo, en la atención básica el énfasis está en reconocer a tiempo el paro y activar el sistema de emergencias.

Cadena de acciones ante compromiso circulatorio grave

En la práctica prehospitalaria, la evaluación y respuesta ante compromiso circulatorio sigue una secuencia ordenada:

  • Valorar rápidamente el estado de conciencia, la respiración y el pulso central.
  • Identificar hemorragias externas y controlarlas de forma prioritaria.
  • Reconocer los signos de shock y colocar al paciente en posición adecuada según el mecanismo de lesión.
  • Si no hay pulso ni respiración eficaz, iniciar reanimación básica y solicitar ayuda.
  • Mantener la reanimación básica hasta la llegada de personal entrenado o hasta que existan criterios claros para suspenderla, según normativas locales.

Importancia del reconocimiento precoz

El tiempo es un factor crítico: cada minuto de retraso en el inicio de maniobras de soporte vital en el paro cardiorrespiratorio disminuye notablemente la probabilidad de supervivencia. Por ello, es fundamental que el personal de salud y los primeros respondientes:

  • Dominen la evaluación del compromiso circulatorio.
  • Reconozcan rápidamente signos de shock y de paro cardiorrespiratorio.
  • Conozcan los principios generales del masaje cardíaco externo y su papel dentro de la reanimación.
  • Trabajen en equipo, con buena comunicación y roles definidos.

Conclusión

La evaluación del compromiso circulatorio y el uso oportuno del masaje cardíaco externo forman parte esencial del manejo del paciente crítico. Reconocer a tiempo el paro cardiorrespiratorio, iniciar las maniobras básicas de reanimación y coordinar la asistencia avanzada son pilares para disminuir la mortalidad y las secuelas neurológicas en las emergencias médicas.

Glosario
Compromiso circulatorio: Situación en la que la circulación no asegura perfusión adecuada a órganos vitales
Perfusión tisular: Aporte de sangre y oxígeno suficientes a los tejidos
Shock: Estado de hipoperfusión generalizada que amenaza la vida
Paro cardiorrespiratorio: Cese súbito de la respiración y la circulación espontáneas
Pulso central: Latido palpable en grandes arterias cercanas al corazón, como la carótida
Pulso periférico: Latido palpable en arterias alejadas del corazón, como la radial
Pulso filiforme: Pulso débil, rápido y difícil de palpar, típico de shock
Relleno capilar: Tiempo que tarda en volver el color a la uña tras presionarla
Hipotensión: Descenso de la presión arterial por debajo de valores normales
Diaforesis: Sudoración fría y pegajosa asociada a compromiso hemodinámico
Cianosis: Coloración azulada de piel y mucosas por baja oxigenación
Masaje cardíaco externo: Compresiones rítmicas sobre el tórax para generar flujo sanguíneo artificial
Reanimación cardiopulmonar: Conjunto de maniobras destinadas a sustituir temporalmente la respiración y la circulación
Cadena de supervivencia: Secuencia de acciones coordinadas que mejoran la probabilidad de supervivencia
Hemorragia grave: Pérdida importante de sangre que compromete la estabilidad circulatoria
Hipoperfusión cerebral: Aporte insuficiente de sangre al cerebro
Hipoperfusión miocárdica: Aporte insuficiente de sangre al músculo cardíaco
Signos de mala perfusión: Piel fría, pálida, relleno capilar lento y alteración del sensorio
Evaluación del pulso: Palpación sistemática de frecuencia, ritmo y fuerza del latido arterial
Primera respuesta: Actuación inicial inmediata ante un paciente colapsado