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Clase 10 de 21 - Soporte Básico de Vida - Medicina

Insuficiencia circulatoria (shock)

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47 preguntas

Resumen

Concepto de insuficiencia circulatoria (shock)

La insuficiencia circulatoria, conocida clínicamente como shock, es una situación crítica en la que el sistema circulatorio no logra aportar suficiente oxígeno y nutrientes a los tejidos. Es una emergencia vital que, si no se reconoce y trata de forma rápida, conduce a falla multiorgánica y muerte.

Fisiopatología básica del shock

En el shock se altera al menos uno de estos elementos: volumen sanguíneo, bombeo cardíaco o tono vascular. Como resultado disminuye el gasto cardíaco y la perfusión tisular, produciendo hipoxia celular.

  • Perfusión tisular inadecuada: los tejidos no reciben el oxígeno necesario.
  • Metabolismo anaerobio: se acumula ácido láctico y aparece acidosis.
  • Progresión en etapas: fase compensada, descompensada e irreversible.

Clasificación principal del shock

En el contexto prehospitalario es útil conocer los tipos principales de shock para sospechar la causa y orientar las primeras medidas.

  • Shock hipovolémico: pérdida de volumen (hemorragias, deshidratación severa, quemaduras extensas).
  • Shock cardiogénico: fallo de la bomba cardíaca (infarto agudo de miocardio, arritmias graves).
  • Shock distributivo: vasodilatación generalizada (séptico, anafiláctico, neurogénico).
  • Shock obstructivo: obstrucción al llenado o vaciado cardíaco (taponamiento cardíaco, tromboembolismo pulmonar masivo, neumotórax a tensión).

Manifestaciones clínicas del shock

Los signos y síntomas se relacionan con la mala perfusión tisular y la respuesta de compensación del organismo.

  • Signos generales: piel fría y pálida (o caliente y enrojecida en el séptico inicial), sudoración, llenado capilar lento.
  • Signos cardiovasculares: taquicardia, pulso débil o filiforme, hipotensión arterial (en fases avanzadas).
  • Alteraciones neurológicas: inquietud, ansiedad, confusión, somnolencia, pérdida de conciencia en casos graves.
  • Signos renales: disminución de la diuresis (oliguria) o ausencia de orina.

Reconocimiento precoz en la atención prehospitalaria

En el ámbito prehospitalario es fundamental identificar de forma temprana la sospecha de shock mediante evaluación rápida y sistemática.

  • Aplicar la evaluación primaria ABC (vía aérea, respiración, circulación).
  • Valorar nivel de conciencia, color y temperatura de la piel.
  • Palpar pulso central y periférico, frecuencia y calidad.
  • Medir presión arterial y frecuencia respiratoria cuando sea posible.
  • Valorar tiempo de relleno capilar (normal < 2 segundos en condiciones estándar).

Manejo inicial del shock en el soporte básico

El objetivo inicial es mantener la vida y limitar el daño a órganos vitales mientras el paciente es trasladado a un centro de mayor complejidad.

  • Garantizar vía aérea permeable y administrar oxígeno de alto flujo si está disponible.
  • Controlar hemorragias externas mediante presión directa y vendajes compresivos.
  • Colocar al paciente en posición supina y, si no hay contraindicaciones, elevar ligeramente las extremidades inferiores.
  • Evitar pérdidas de calor cubriendo al paciente (prevención de hipotermia).
  • No administrar líquidos ni alimentos por vía oral.
  • Traslado urgente a un servicio de emergencia, informando hallazgos clínicos.

Signos de gravedad y evolución

La progresión del shock puede ser rápida; la respuesta a las medidas iniciales debe vigilarse de forma continua.

  • Aumento de la taquicardia y caída de la presión arterial.
  • Empeoramiento del estado de conciencia.
  • Piel cada vez más fría, pálida o moteada; sudoración profusa.
  • Ausencia de diuresis y respiración superficial o jadeante.

Conclusión

La insuficiencia circulatoria o shock es una emergencia que exige reconocimiento rápido y actuación inmediata. El personal de soporte básico debe saber identificar sus signos iniciales, sospechar el tipo de shock más probable y aplicar las medidas generales de soporte hasta la llegada a un centro asistencial. La rapidez en el diagnóstico y traslado mejora de forma significativa el pronóstico del paciente.

Glosario
Shock: Estado crítico de insuficiencia circulatoria con perfusión tisular inadecuada
Perfusión tisular: Aporte de sangre y oxígeno suficiente a los tejidos del organismo
Hipotensión arterial: Disminución anormal de la presión arterial sistémica
Shock hipovolémico: Shock causado por pérdida importante de volumen sanguíneo o plasmático
Shock cardiogénico: Shock debido a fallo de la bomba cardíaca y disminución del gasto cardíaco
Shock distributivo: Shock por vasodilatación generalizada y mala distribución del flujo
Shock séptico: Shock distributivo secundario a infección grave y sepsis
Shock anafiláctico: Shock distributivo por reacción alérgica sistémica grave
Shock neurogénico: Shock distributivo originado por lesión del sistema nervioso central o medular
Shock obstructivo: Shock por obstrucción mecánica al llenado o vaciado del corazón
Taquicardia: Aumento de la frecuencia cardíaca por encima de lo normal
Oliguria: Disminución anormal de la producción de orina
Cianosis: Coloración azulada de piel y mucosas por falta de oxígeno
Tiempo de relleno capilar: Tiempo que tarda en volver el color rosado a la piel tras comprimirla
Vasoconstricción periférica: Contracción de vasos sanguíneos de la piel y extremidades
Resucitación con fluidos: Administración de líquidos para restaurar volumen intravascular
Evaluación ABC: Revisión inicial de vía aérea, respiración y circulación en urgencias
Shock compensado: Fase inicial donde el organismo mantiene presión con mecanismos de defensa
Shock descompensado: Fase en la que fracasan los mecanismos compensadores y cae la presión
Soporte vital básico: Conjunto de maniobras iniciales para mantener vida sin equipamiento avanzado

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Concepto de insuficiencia circulatoria (shock)

La insuficiencia circulatoria, conocida clínicamente como shock, es una situación crítica en la que el sistema circulatorio no logra aportar suficiente oxígeno y nutrientes a los tejidos. Es una emergencia vital que, si no se reconoce y trata de forma rápida, conduce a falla multiorgánica y muerte.

Fisiopatología básica del shock

En el shock se altera al menos uno de estos elementos: volumen sanguíneo, bombeo cardíaco o tono vascular. Como resultado disminuye el gasto cardíaco y la perfusión tisular, produciendo hipoxia celular.

  • Perfusión tisular inadecuada: los tejidos no reciben el oxígeno necesario.
  • Metabolismo anaerobio: se acumula ácido láctico y aparece acidosis.
  • Progresión en etapas: fase compensada, descompensada e irreversible.

Clasificación principal del shock

En el contexto prehospitalario es útil conocer los tipos principales de shock para sospechar la causa y orientar las primeras medidas.

  • Shock hipovolémico: pérdida de volumen (hemorragias, deshidratación severa, quemaduras extensas).
  • Shock cardiogénico: fallo de la bomba cardíaca (infarto agudo de miocardio, arritmias graves).
  • Shock distributivo: vasodilatación generalizada (séptico, anafiláctico, neurogénico).
  • Shock obstructivo: obstrucción al llenado o vaciado cardíaco (taponamiento cardíaco, tromboembolismo pulmonar masivo, neumotórax a tensión).

Manifestaciones clínicas del shock

Los signos y síntomas se relacionan con la mala perfusión tisular y la respuesta de compensación del organismo.

  • Signos generales: piel fría y pálida (o caliente y enrojecida en el séptico inicial), sudoración, llenado capilar lento.
  • Signos cardiovasculares: taquicardia, pulso débil o filiforme, hipotensión arterial (en fases avanzadas).
  • Alteraciones neurológicas: inquietud, ansiedad, confusión, somnolencia, pérdida de conciencia en casos graves.
  • Signos renales: disminución de la diuresis (oliguria) o ausencia de orina.

Reconocimiento precoz en la atención prehospitalaria

En el ámbito prehospitalario es fundamental identificar de forma temprana la sospecha de shock mediante evaluación rápida y sistemática.

  • Aplicar la evaluación primaria ABC (vía aérea, respiración, circulación).
  • Valorar nivel de conciencia, color y temperatura de la piel.
  • Palpar pulso central y periférico, frecuencia y calidad.
  • Medir presión arterial y frecuencia respiratoria cuando sea posible.
  • Valorar tiempo de relleno capilar (normal < 2 segundos en condiciones estándar).

Manejo inicial del shock en el soporte básico

El objetivo inicial es mantener la vida y limitar el daño a órganos vitales mientras el paciente es trasladado a un centro de mayor complejidad.

  • Garantizar vía aérea permeable y administrar oxígeno de alto flujo si está disponible.
  • Controlar hemorragias externas mediante presión directa y vendajes compresivos.
  • Colocar al paciente en posición supina y, si no hay contraindicaciones, elevar ligeramente las extremidades inferiores.
  • Evitar pérdidas de calor cubriendo al paciente (prevención de hipotermia).
  • No administrar líquidos ni alimentos por vía oral.
  • Traslado urgente a un servicio de emergencia, informando hallazgos clínicos.

Signos de gravedad y evolución

La progresión del shock puede ser rápida; la respuesta a las medidas iniciales debe vigilarse de forma continua.

  • Aumento de la taquicardia y caída de la presión arterial.
  • Empeoramiento del estado de conciencia.
  • Piel cada vez más fría, pálida o moteada; sudoración profusa.
  • Ausencia de diuresis y respiración superficial o jadeante.

Conclusión

La insuficiencia circulatoria o shock es una emergencia que exige reconocimiento rápido y actuación inmediata. El personal de soporte básico debe saber identificar sus signos iniciales, sospechar el tipo de shock más probable y aplicar las medidas generales de soporte hasta la llegada a un centro asistencial. La rapidez en el diagnóstico y traslado mejora de forma significativa el pronóstico del paciente.

Glosario
Shock: Estado crítico de insuficiencia circulatoria con perfusión tisular inadecuada
Perfusión tisular: Aporte de sangre y oxígeno suficiente a los tejidos del organismo
Hipotensión arterial: Disminución anormal de la presión arterial sistémica
Shock hipovolémico: Shock causado por pérdida importante de volumen sanguíneo o plasmático
Shock cardiogénico: Shock debido a fallo de la bomba cardíaca y disminución del gasto cardíaco
Shock distributivo: Shock por vasodilatación generalizada y mala distribución del flujo
Shock séptico: Shock distributivo secundario a infección grave y sepsis
Shock anafiláctico: Shock distributivo por reacción alérgica sistémica grave
Shock neurogénico: Shock distributivo originado por lesión del sistema nervioso central o medular
Shock obstructivo: Shock por obstrucción mecánica al llenado o vaciado del corazón
Taquicardia: Aumento de la frecuencia cardíaca por encima de lo normal
Oliguria: Disminución anormal de la producción de orina
Cianosis: Coloración azulada de piel y mucosas por falta de oxígeno
Tiempo de relleno capilar: Tiempo que tarda en volver el color rosado a la piel tras comprimirla
Vasoconstricción periférica: Contracción de vasos sanguíneos de la piel y extremidades
Resucitación con fluidos: Administración de líquidos para restaurar volumen intravascular
Evaluación ABC: Revisión inicial de vía aérea, respiración y circulación en urgencias
Shock compensado: Fase inicial donde el organismo mantiene presión con mecanismos de defensa
Shock descompensado: Fase en la que fracasan los mecanismos compensadores y cae la presión
Soporte vital básico: Conjunto de maniobras iniciales para mantener vida sin equipamiento avanzado