Los sentidos
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Los sentidos
53 preguntas
Los cinco sentidos
Los seres humanos tenemos cinco sentidos para conocer y relacionarnos con el entorno: vista, gusto, olfato, oído y tacto.
Receptores sensoriales y respuesta
Los receptores sensoriales captan estímulos externos e internos. La información viaja por los nervios al Sistema Nervioso Central, que elabora una respuesta ejecutada por efectores como músculos y glándulas endocrinas y exocrinas.
Sentido de la vista
El ojo se denomina a menudo órgano de la visión, pero el proceso de la visión lo efectúa el cerebro. El ojo traduce las vibraciones electromagnéticas de la luz en impulsos nerviosos que se transmiten al cerebro por el nervio óptico.
- Globo ocular: estructura esférica de ~2,5 cm de diámetro con abombamiento anterior.
- Córnea: membrana resistente de cinco capas por donde penetra la luz.
- Iris: estructura pigmentada entre córnea y cristalino; su abertura central es la pupila. El tamaño pupilar cambia por acción de un músculo que se contrae o relaja, controlando la luz que entra.
- Retina: capa compleja con células nerviosas; receptores sensibles a la luz en su superficie exterior, detrás de tejido pigmentado.
- Nervio óptico: entra por debajo e inclinado hacia el lado interno de la fóvea central, originando el disco óptico (punto ciego) por carecer de células sensibles a la luz.
En general, los ojos funcionan como una cámara fotográfica: el cristalino forma en la retina una imagen invertida y la retina corresponde a una “película” sensible a la luz.
La visión nocturna se relaciona con la sensibilización de células en forma de bastones gracias a la rodopsina o púrpura visual; para producirla se requiere vitamina A y su deficiencia causa ceguera nocturna.
Los movimientos del globo ocular se realizan por seis músculos oculares (oblicuo superior, oblicuo inferior, recto superior, recto inferior, recto lateral y recto medial). Ambos ojos actúan simultáneamente para converger en un punto y hacer coincidir las imágenes.
Sentido del oído
El oído es responsable de la audición y del equilibrio. Se divide en oído externo, medio e interno.
- Externo: parte lateral al tímpano; comprende pabellón auricular y conducto auditivo externo de 3 cm.
- Medio: en la cavidad timpánica; la membrana timpánica lo separa del externo. Conduce ondas sonoras al interno y se comunica con nariz y garganta por la trompa de Eustaquio para equilibrar presiones. Tiene tres huesecillos: martillo, yunque y estribo, que conectan el tímpano con el oído interno.
- Interno: dentro del hueso temporal; separado del medio por la ventana oval. Presenta cóclea, vestíbulo y tres canales semicirculares con endolinfa.
El equilibrio depende del vestíbulo y canales semicirculares: cada canal tiene una ampolla con receptores del equilibrio llamados cresta. La disposición en tres planos permite registrar movimientos de la cabeza en el espacio. En el vestíbulo hay otolitos (cristales de carbonato de calcio, “arenilla del oído”).
El canal auditivo tiene folículos pilosos y glándulas que producen cerumen; el exceso puede endurecerse y obstruir el oído. Las infecciones del oído son más comunes en niños por trompas de Eustaquio más cortas, estrechas y horizontales, dificultando el movimiento de aire y líquido; bacterias pueden quedar atrapadas con inflamación por resfriados o alergias. Enfermedades del oído pueden causar sordera total o parcial y muchas del oído interno se asocian a problemas de equilibrio.
Sentido del tacto
En la piel existen terminaciones nerviosas especializadas llamadas receptores del tacto, que responden a deformación mecánica y transmiten sensaciones al cerebro. Se hallan en la epidermis y se distribuyen de forma variable, originando zonas con distinta sensibilidad.
Algunos receptores forman bulbos terminales; destacan los corpúsculos de Paccini (sensibles a la presión) en zonas como yemas de los dedos. El tacto es el menos especializado, pero puede aumentar su agudeza con el uso (ejemplo: lectura Braille). Los corpúsculos de Ruffini y corpúsculos de Krause permiten percibir aumentos o bajadas de temperatura.
Sentido del gusto
Actúa por contacto de sustancias solubles con la lengua. El ser humano percibe sabores por combinación de estímulos como textura, temperatura, olor y gusto. Aislado, el gusto reconoce cuatro sabores básicos: dulce, salado, ácido y amargo, detectados por papilas gustativas.
Existen casi 10.000 papilas gustativas distribuidas de forma desigual: dulce y salado se concentran en la punta, ácido en los lados y amargo en la parte posterior. Los compuestos de alimentos se disuelven en la humedad de la boca, penetran por los poros y contactan células sensoriales; al estimularse, envían impulsos al cerebro. La frecuencia de impulsos indica la intensidad y el tipo de sabor se relaciona con el tipo de células que responden.
Sentido del olfato
La nariz forma parte del sistema respiratorio y contiene nervios olfativos, siendo el principal órgano del olfato. Los nervios olfativos también ayudan a diferenciar el gusto de sustancias en la boca, por lo que muchas sensaciones gustativas se originan en el olfato.
El olfato permite evaluar estado, tipo y calidad nutritiva de alimentos y detectar peligros ambientales como humo o nivel de humedad. Se calcula que el humano puede detectar más de diez mil olores. La captación inicia con moléculas olorosas que se combinan con células específicas de la nariz; luego el impulso viaja por el nervio olfatorio y culmina con la percepción en el cerebro.
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Los seres humanos tenemos cinco sentidos para conocer y relacionarnos con el entorno: vista, gusto, olfato, oído y tacto.
Receptores sensoriales y respuesta
Los receptores sensoriales captan estímulos externos e internos. La información viaja por los nervios al Sistema Nervioso Central, que elabora una respuesta ejecutada por efectores como músculos y glándulas endocrinas y exocrinas.
Sentido de la vista
El ojo se denomina a menudo órgano de la visión, pero el proceso de la visión lo efectúa el cerebro. El ojo traduce las vibraciones electromagnéticas de la luz en impulsos nerviosos que se transmiten al cerebro por el nervio óptico.
- Globo ocular: estructura esférica de ~2,5 cm de diámetro con abombamiento anterior.
- Córnea: membrana resistente de cinco capas por donde penetra la luz.
- Iris: estructura pigmentada entre córnea y cristalino; su abertura central es la pupila. El tamaño pupilar cambia por acción de un músculo que se contrae o relaja, controlando la luz que entra.
- Retina: capa compleja con células nerviosas; receptores sensibles a la luz en su superficie exterior, detrás de tejido pigmentado.
- Nervio óptico: entra por debajo e inclinado hacia el lado interno de la fóvea central, originando el disco óptico (punto ciego) por carecer de células sensibles a la luz.
En general, los ojos funcionan como una cámara fotográfica: el cristalino forma en la retina una imagen invertida y la retina corresponde a una “película” sensible a la luz.
La visión nocturna se relaciona con la sensibilización de células en forma de bastones gracias a la rodopsina o púrpura visual; para producirla se requiere vitamina A y su deficiencia causa ceguera nocturna.
Los movimientos del globo ocular se realizan por seis músculos oculares (oblicuo superior, oblicuo inferior, recto superior, recto inferior, recto lateral y recto medial). Ambos ojos actúan simultáneamente para converger en un punto y hacer coincidir las imágenes.
Sentido del oído
El oído es responsable de la audición y del equilibrio. Se divide en oído externo, medio e interno.
- Externo: parte lateral al tímpano; comprende pabellón auricular y conducto auditivo externo de 3 cm.
- Medio: en la cavidad timpánica; la membrana timpánica lo separa del externo. Conduce ondas sonoras al interno y se comunica con nariz y garganta por la trompa de Eustaquio para equilibrar presiones. Tiene tres huesecillos: martillo, yunque y estribo, que conectan el tímpano con el oído interno.
- Interno: dentro del hueso temporal; separado del medio por la ventana oval. Presenta cóclea, vestíbulo y tres canales semicirculares con endolinfa.
El equilibrio depende del vestíbulo y canales semicirculares: cada canal tiene una ampolla con receptores del equilibrio llamados cresta. La disposición en tres planos permite registrar movimientos de la cabeza en el espacio. En el vestíbulo hay otolitos (cristales de carbonato de calcio, “arenilla del oído”).
El canal auditivo tiene folículos pilosos y glándulas que producen cerumen; el exceso puede endurecerse y obstruir el oído. Las infecciones del oído son más comunes en niños por trompas de Eustaquio más cortas, estrechas y horizontales, dificultando el movimiento de aire y líquido; bacterias pueden quedar atrapadas con inflamación por resfriados o alergias. Enfermedades del oído pueden causar sordera total o parcial y muchas del oído interno se asocian a problemas de equilibrio.
Sentido del tacto
En la piel existen terminaciones nerviosas especializadas llamadas receptores del tacto, que responden a deformación mecánica y transmiten sensaciones al cerebro. Se hallan en la epidermis y se distribuyen de forma variable, originando zonas con distinta sensibilidad.
Algunos receptores forman bulbos terminales; destacan los corpúsculos de Paccini (sensibles a la presión) en zonas como yemas de los dedos. El tacto es el menos especializado, pero puede aumentar su agudeza con el uso (ejemplo: lectura Braille). Los corpúsculos de Ruffini y corpúsculos de Krause permiten percibir aumentos o bajadas de temperatura.
Sentido del gusto
Actúa por contacto de sustancias solubles con la lengua. El ser humano percibe sabores por combinación de estímulos como textura, temperatura, olor y gusto. Aislado, el gusto reconoce cuatro sabores básicos: dulce, salado, ácido y amargo, detectados por papilas gustativas.
Existen casi 10.000 papilas gustativas distribuidas de forma desigual: dulce y salado se concentran en la punta, ácido en los lados y amargo en la parte posterior. Los compuestos de alimentos se disuelven en la humedad de la boca, penetran por los poros y contactan células sensoriales; al estimularse, envían impulsos al cerebro. La frecuencia de impulsos indica la intensidad y el tipo de sabor se relaciona con el tipo de células que responden.
Sentido del olfato
La nariz forma parte del sistema respiratorio y contiene nervios olfativos, siendo el principal órgano del olfato. Los nervios olfativos también ayudan a diferenciar el gusto de sustancias en la boca, por lo que muchas sensaciones gustativas se originan en el olfato.
El olfato permite evaluar estado, tipo y calidad nutritiva de alimentos y detectar peligros ambientales como humo o nivel de humedad. Se calcula que el humano puede detectar más de diez mil olores. La captación inicia con moléculas olorosas que se combinan con células específicas de la nariz; luego el impulso viaja por el nervio olfatorio y culmina con la percepción en el cerebro.
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