Características de los seres vivos
72 tarjetas
Características de los seres vivos
74 preguntas
Idea general
Aunque se intuye qué tiene vida y qué no, definirla puede ser difícil por la enorme variedad de formas, tamaños, colores, texturas, consistencias y por la diversidad de medios donde habitan las especies. Por ello, conviene definir la vida mediante características generales que distinguen a todos los seres vivos.
Estructura
Todos los seres vivos tienen una estructura organizada y compleja, cuya expresión mínima es la célula. La célula se compone de elementos químicos esenciales llamados bioelementos o elementos biogenésicos.
Los bioelementos son elementos químicos naturales que, mediante una combinación selectiva, participan en la constitución y funcionamiento de los seres vivos. No son exactamente los mismos en las diferentes especies ni se encuentran en igual proporción, por lo que existe diversidad bioquímica.
Organización
Los bioelementos se organizan en componentes químicos más complejos que constituyen las bases para la conformación de carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos.
Los niveles ecológicos son la jerarquía superior de organización e incluyen niveles más complejos como especie, población, comunidad y ecosistemas. El mayor nivel de organización biológica de la materia viva corresponde a la biosfera, que incluye a todos los seres vivos de todos los ecosistemas de la Tierra.
Metabolismo
El metabolismo es la suma de todas las funciones de los seres vivos y consiste en reacciones químicas reguladas por catalizadores químicos llamados enzimas. Funciones como movimiento, nutrición, crecimiento o reproducción requieren energía y materia de manera continua.
Cuando las reacciones transforman sustancias sencillas en otras de mayor complejidad y comprenden funciones constructivas que aportan energía y nutrimentos para la síntesis de nueva materia viva, se llama anabolismo. Por el contrario, cuando implican la degradación de componentes de la materia viva y un gasto de energía, se llama catabolismo.
La digestión simplifica los nutrimentos de los alimentos: las enzimas digestivas transforman nutrimentos complejos en moléculas sencillas (azúcares simples, aminoácidos y ácidos grasos) que, en la mayoría de los animales, son absorbidas y transportadas por la sangre para ser asimiladas por las células.
Durante la respiración, los seres vivos liberan la energía contenida en los enlaces químicos de las moléculas de ATP para que las células la utilicen según sus necesidades. El ATP se sintetiza a partir de moléculas contenidas en los alimentos.
Homeostasis
La homeostasis es la capacidad de mantener constante, dentro de cierto intervalo de variación, el equilibrio biológico del ambiente interno mediante mecanismos reguladores, independientemente de variantes externas e internas.
En organismos pluricelulares, los mecanismos homeostáticos responden a estímulos captados por órganos especializados con terminaciones nerviosas (receptores), internos o externos (vista, oído, olfato). La información se transmite al sistema nervioso, donde se analiza y procesa; luego se ejecutan respuestas a través de órganos especializados llamados efectores.
El sistema nervioso actúa en colaboración con el sistema endocrino para mantener el equilibrio del ambiente interno, que en plantas y animales consiste en fluidos corporales extracelulares con nutrimentos que bañan a las células y retiran desechos metabólicos. Estos fluidos deben ser estables porque cambios anormales en su composición o volumen afectan las actividades normales celulares.
En animales, el aparato excretor es importante para la homeostasis mediante la osmorregulación y el balance hídrico. La osmorregulación mantiene constante la composición química y el volumen de los líquidos internos fuera de las células y permite eliminar productos de desecho por excreción; requiere intercambio de agua y sales para compensar pérdidas y ganancias.
El exceso de agua puede eliminarse como orina; la regulación del medio interno implica retener cantidades apropiadas de agua y mantener concentraciones correctas de solutos como sodio y potasio. En esponjas y celenterados, residuos tóxicos se eliminan por difusión. En invertebrados acuáticos, peces y anfibios pueden intervenir tegumento, branquias y, a veces, intestino; en vertebrados con sistema circulatorio, la sangre pasa por órganos excretores generalmente riñones.
Ejemplo: regulación de temperatura corporal. Si la temperatura supera el nivel máximo normal, se incrementa la sudoración y se dilatan capilares de la piel para perder calor. Si desciende más allá del límite mínimo normal, se constriñen vasos sanguíneos de la piel para impedir pérdida de calor y, si el descenso es mayor, ocurren escalofríos por contracciones musculares para generar calor.
Crecimiento y desarrollo
Los seres vivos interactúan con el medio en un sistema abierto de energía: intercambian materia y energía, y la luz solar proporciona un flujo continuo. En la fotosíntesis, plantas verdes y microorganismos fotosintéticos captan energía luminosa para fabricar alimentos; otros seres vivos obtienen la energía “atrapada” en los enlaces de los compuestos que los forman.
El crecimiento es el aumento progresivo de tamaño gracias a la síntesis de materia viva, principalmente proteínas, a partir de nutrimentos adquiridos, hasta límites característicos de la especie. El desarrollo consiste en cambios progresivos ordenados durante etapas de vida hasta alcanzar la madurez.
Reproducción
Los seres vivos se auto perpetúan mediante reproducción, creando nuevos individuos semejantes. Las características biológicas se transmiten por material hereditario (genes), lo que garantiza la perpetuación de especies y reemplaza individuos que mueren; en general se requiere madurez biológica.
Grupos menos evolucionados (bacterias, arqueos y protozoarios) presentan reproducción asexual por bipartición o gemación sin gametos, aunque pueden intercambiar genes; algunas bacterias forman “tubos” llamados pilli para intercambio génico, considerado reproducción sexual aun sin gametos.
Organismos con mayor complejidad presentan reproducción sexual con gametos femenino y masculino, generalmente de dos progenitores; la fecundación forma un huevo o cigoto que origina un nuevo individuo. Algunas especies pueden realizar ambos tipos (hongos, musgos, helechos y celenterados). La reproducción sexual favorece variación por mezcla del material hereditario, aumentando oportunidades de adecuación, supervivencia, reproducción y evolución.
Adaptación, evolución y diversidad
La adaptación es la capacidad de reacondicionarse a factores del medio si las alteraciones no son muy drásticas; es gradual y se manifiesta a lo largo de generaciones mediante cambios en estructuras, tamaños, colores o comportamientos. Es posible por variaciones genéticas heredables que, si son favorecidas por selección natural, pueden llevar a evolucionar mediante pequeños cambios; la selección natural preserva genes que convienen para sobrevivencia y reproducción.
Ejemplo: plantas de lugares secos suelen tener hojas reducidas o transformadas en espinas para ahorrar agua y disminuir efectos de radiación solar; además, tejidos adaptados para retener agua. La evolución resulta de adaptaciones a través del tiempo y de la interacción con el medio.
La diversidad es la gran variedad de características en distintos niveles de organización (formas, colores, tamaños, texturas, aspectos o estructuras). Es resultado de variabilidad genética, adaptabilidad y evolución; según su grado de desarrollo evolutivo, los seres vivos se han clasificado en distintas categorías o jerarquías taxonómicas. Además de diversidad biológica, existe diversidad bioquímica en distintos grados.
Recursos
Características de los seres vivos
72 tarjetas
Características de los seres vivos
74 preguntas
Idea general
Aunque se intuye qué tiene vida y qué no, definirla puede ser difícil por la enorme variedad de formas, tamaños, colores, texturas, consistencias y por la diversidad de medios donde habitan las especies. Por ello, conviene definir la vida mediante características generales que distinguen a todos los seres vivos.
Estructura
Todos los seres vivos tienen una estructura organizada y compleja, cuya expresión mínima es la célula. La célula se compone de elementos químicos esenciales llamados bioelementos o elementos biogenésicos.
Los bioelementos son elementos químicos naturales que, mediante una combinación selectiva, participan en la constitución y funcionamiento de los seres vivos. No son exactamente los mismos en las diferentes especies ni se encuentran en igual proporción, por lo que existe diversidad bioquímica.
Organización
Los bioelementos se organizan en componentes químicos más complejos que constituyen las bases para la conformación de carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos.
Los niveles ecológicos son la jerarquía superior de organización e incluyen niveles más complejos como especie, población, comunidad y ecosistemas. El mayor nivel de organización biológica de la materia viva corresponde a la biosfera, que incluye a todos los seres vivos de todos los ecosistemas de la Tierra.
Metabolismo
El metabolismo es la suma de todas las funciones de los seres vivos y consiste en reacciones químicas reguladas por catalizadores químicos llamados enzimas. Funciones como movimiento, nutrición, crecimiento o reproducción requieren energía y materia de manera continua.
Cuando las reacciones transforman sustancias sencillas en otras de mayor complejidad y comprenden funciones constructivas que aportan energía y nutrimentos para la síntesis de nueva materia viva, se llama anabolismo. Por el contrario, cuando implican la degradación de componentes de la materia viva y un gasto de energía, se llama catabolismo.
La digestión simplifica los nutrimentos de los alimentos: las enzimas digestivas transforman nutrimentos complejos en moléculas sencillas (azúcares simples, aminoácidos y ácidos grasos) que, en la mayoría de los animales, son absorbidas y transportadas por la sangre para ser asimiladas por las células.
Durante la respiración, los seres vivos liberan la energía contenida en los enlaces químicos de las moléculas de ATP para que las células la utilicen según sus necesidades. El ATP se sintetiza a partir de moléculas contenidas en los alimentos.
Homeostasis
La homeostasis es la capacidad de mantener constante, dentro de cierto intervalo de variación, el equilibrio biológico del ambiente interno mediante mecanismos reguladores, independientemente de variantes externas e internas.
En organismos pluricelulares, los mecanismos homeostáticos responden a estímulos captados por órganos especializados con terminaciones nerviosas (receptores), internos o externos (vista, oído, olfato). La información se transmite al sistema nervioso, donde se analiza y procesa; luego se ejecutan respuestas a través de órganos especializados llamados efectores.
El sistema nervioso actúa en colaboración con el sistema endocrino para mantener el equilibrio del ambiente interno, que en plantas y animales consiste en fluidos corporales extracelulares con nutrimentos que bañan a las células y retiran desechos metabólicos. Estos fluidos deben ser estables porque cambios anormales en su composición o volumen afectan las actividades normales celulares.
En animales, el aparato excretor es importante para la homeostasis mediante la osmorregulación y el balance hídrico. La osmorregulación mantiene constante la composición química y el volumen de los líquidos internos fuera de las células y permite eliminar productos de desecho por excreción; requiere intercambio de agua y sales para compensar pérdidas y ganancias.
El exceso de agua puede eliminarse como orina; la regulación del medio interno implica retener cantidades apropiadas de agua y mantener concentraciones correctas de solutos como sodio y potasio. En esponjas y celenterados, residuos tóxicos se eliminan por difusión. En invertebrados acuáticos, peces y anfibios pueden intervenir tegumento, branquias y, a veces, intestino; en vertebrados con sistema circulatorio, la sangre pasa por órganos excretores generalmente riñones.
Ejemplo: regulación de temperatura corporal. Si la temperatura supera el nivel máximo normal, se incrementa la sudoración y se dilatan capilares de la piel para perder calor. Si desciende más allá del límite mínimo normal, se constriñen vasos sanguíneos de la piel para impedir pérdida de calor y, si el descenso es mayor, ocurren escalofríos por contracciones musculares para generar calor.
Crecimiento y desarrollo
Los seres vivos interactúan con el medio en un sistema abierto de energía: intercambian materia y energía, y la luz solar proporciona un flujo continuo. En la fotosíntesis, plantas verdes y microorganismos fotosintéticos captan energía luminosa para fabricar alimentos; otros seres vivos obtienen la energía “atrapada” en los enlaces de los compuestos que los forman.
El crecimiento es el aumento progresivo de tamaño gracias a la síntesis de materia viva, principalmente proteínas, a partir de nutrimentos adquiridos, hasta límites característicos de la especie. El desarrollo consiste en cambios progresivos ordenados durante etapas de vida hasta alcanzar la madurez.
Reproducción
Los seres vivos se auto perpetúan mediante reproducción, creando nuevos individuos semejantes. Las características biológicas se transmiten por material hereditario (genes), lo que garantiza la perpetuación de especies y reemplaza individuos que mueren; en general se requiere madurez biológica.
Grupos menos evolucionados (bacterias, arqueos y protozoarios) presentan reproducción asexual por bipartición o gemación sin gametos, aunque pueden intercambiar genes; algunas bacterias forman “tubos” llamados pilli para intercambio génico, considerado reproducción sexual aun sin gametos.
Organismos con mayor complejidad presentan reproducción sexual con gametos femenino y masculino, generalmente de dos progenitores; la fecundación forma un huevo o cigoto que origina un nuevo individuo. Algunas especies pueden realizar ambos tipos (hongos, musgos, helechos y celenterados). La reproducción sexual favorece variación por mezcla del material hereditario, aumentando oportunidades de adecuación, supervivencia, reproducción y evolución.
Adaptación, evolución y diversidad
La adaptación es la capacidad de reacondicionarse a factores del medio si las alteraciones no son muy drásticas; es gradual y se manifiesta a lo largo de generaciones mediante cambios en estructuras, tamaños, colores o comportamientos. Es posible por variaciones genéticas heredables que, si son favorecidas por selección natural, pueden llevar a evolucionar mediante pequeños cambios; la selección natural preserva genes que convienen para sobrevivencia y reproducción.
Ejemplo: plantas de lugares secos suelen tener hojas reducidas o transformadas en espinas para ahorrar agua y disminuir efectos de radiación solar; además, tejidos adaptados para retener agua. La evolución resulta de adaptaciones a través del tiempo y de la interacción con el medio.
La diversidad es la gran variedad de características en distintos niveles de organización (formas, colores, tamaños, texturas, aspectos o estructuras). Es resultado de variabilidad genética, adaptabilidad y evolución; según su grado de desarrollo evolutivo, los seres vivos se han clasificado en distintas categorías o jerarquías taxonómicas. Además de diversidad biológica, existe diversidad bioquímica en distintos grados.
Comentarios